Ni rastro de Graffitis

Los graffitis, esas pintadas realizadas generalmente con spray que en ocasiones nos hacen mirar con fascinación y otras veces las vemos y nos incomodan.

Los podemos encontrar en cualquier lugar, de cualquier color y de cualquier tipo.

Según los graffiteros, podemos encontrar graffitis y tag que algunos de ellos definen como:

El graffiti es un mural, o un muro pintado de forma trabajada y bonita.

A través del graffiti se transmiten mensajes, protestas, estados de ánimo…

El tag es una firma rápida para darse a conocer por la ciudad y es lo que mayormente vemos por las calles, es el sello identificativo de cada uno.

Los graffiteros se expresan mediante sus pintadas sobre todo en paredes, muros, trenes, escaparates…pero no todos lo hacen, algunos respetan las zonas “legales” dedicadas para ellos expresarse aunque también reconocen que les gusta hacerlo en lugares públicos para que se vea bien su obra, su protesta, su reivindicación… otros critican a quien lo hace sin respeto, pintando y ensuciando a mala fé.

El problema viene cuando la pintada se ha realizado en una fachada, en un portal, en un vehículo, en parques infantiles, en un escaparate…

Esto nos lleva entonces a dividir el graffiti en dos partes: Graffiti legal (arte) y graffiti ilegal (vandalismo), suponiendo éste último un costo elevado de limpiar.

Cuando se plantea la decisión de “dejarlo o quitarlo”…lo más económico es dejarlo estar pero la limpieza es la mejor decisión para devolver el aspecto que tenía la superficie antes de que un graffitero sin permiso de nadie decidiera plasmar su “sello” en cualquier lugar no acondicionado para eso.

Los grafitis se suelen efectuar con aerosoles, ácidos, pinturas plásticas o rotuladores, que penetran en los poros de las superficies y que pueden llegar a profundizar hasta un centímetro en los espacios donde se realizan.

Se han desarrollado productos antigraffiti que solucionan los problemas de las pintadas, protegen las superficies de los materiales de construcción, impidiendo que la pintura penetre en sus sistemas porosos o se adhiera a las superficies, facilitando de esta forma su posterior limpieza (con agua a presión, productos químicos, etcétera).

Y aunque la limpieza de graffitis es posible en la mayoría de las superficies, para evitar problemas, hay que saber distinguir el tipo de material sobre el que se quiere limpiar para no modificar el aspecto que tenía dicha superficie una vez eliminado el graffiti.

En ocasiones intentar eliminar graffitis con productos inadecuados complica los resultados porque hacen que la pintura del graffiti penetre más en la superficie siendo imposible su eliminación completa. De ahí la necesidad de confiar en productos profesionales con un asesoramiento adecuado.