Vivimos tiempos en los que la importancia de la conciencia colectiva e individual es fundamental para mantener nuestro entorno urbano limpio.

Muchas localidades siguen esforzándose en desinfectar calles, parques y mobiliario con el fin de evitar focos de infección, protegiendo nuestra salud. Pero es importante que recordemos que todos tenemos una responsabilidad individual, posiblemente la menos costosa y más fácil de llevar a cabo. Así que ahora, más que nunca, tenemos que demostrar que:

  1. Cualquier pequeño gesto cuenta. Evita que se caiga tu mascarilla al suelo y, si se cae, recógela. Puede contener gérmenes. Hay que desecharla en una papelera correctamente y reducir el riesgo de contagio. Lo mismo ocurre con pañuelos y guantes. Nunca antes un trozo de papel o tela habían sido tan peligroso en el suelo.
  2. No bajar la guardia. Todos queremos hacer vida normal, queremos desconectar en nuestras vacaciones y descansar. La amenaza de un nuevo rebrote está ahí. Por nosotros y por nuestros seres queridos, tenemos que dar lo mejor de nosotros.
  3. Usar gel hidroalcohólico. La actualidad nos ha obligado a cambiar los hábitos de limpieza utilizando diferentes desinfectantes, higienizantes… El gel hidroalcohólico es ya parte de nuestro día a día, así como las mascarillas o guantes… a pesar del calor…. Somos unos luchadores y ¡¡¡LO ESTAMOS HACIENDO BIEN!!!

Aunque el calor puede hacer que nos despistemos, debemos seguir con la higiene como prioridad.

Juntos, pronto esto será un recuerdo de un año difícil.