Productos ácidos y alcalinos: cómo elegir el producto correcto.

Uno de los errores más habituales al comprar un producto de limpieza profesional es fijarse solo en si “quita mucho” o “huele bien”, sin entender qué tipo de suciedad está pensado para eliminar. El pH de un detergente no es un dato técnico secundario: determina, literalmente, contra qué tipo de mancha es eficaz y contra cuál no sirve de nada.

Qué mide el pH de un producto de limpieza

La escala de pH va de 0 a 14.

  • Por debajo de 7 hablamos de productos ácidos;
  • Por encima de 7, de productos alcalinos (también llamados básicos); en 7, de productos neutros.

Cuanto más se aleja el valor de 7 en cualquiera de las dos direcciones, más agresivo es el producto, y mayor su capacidad de reacción química con un tipo concreto de suciedad.

La clave está aquí: un ácido y un álcali no atacan el mismo tipo de suciedad. Por eso, antes de elegir, conviene tener claro qué hay que eliminar.

 

Cuándo usar un limpiador ácido

Los productos ácidos son la opción correcta frente a suciedad de origen mineral: cal, óxido, sales, restos de cemento o incrustaciones calcáreas.

Su mecanismo de acción consiste en disolver químicamente estos depósitos minerales.

A continuación exponemos algunos productos de Neoquim, cada uno pensado para una incrustación distinta:

  • DESCALCLEAN: Descalcificante desarrollado precisamente para sustituir ácidos peligrosos, eliminando cal y óxido con mucha más seguridad para el usuario.
  • INOXCLEAN IA: Limpiador ácido con inhibidores de corrosión, certificado NSF, para eliminar óxido y restos calcáreos en aluminio y acero inoxidable de industria alimentaria.
  • INCRUSCAL: Desincrustante ácido de alta potencia para circuitos cerrados de calefacción, refrigeración y calderas.
  • LIMFA: Limpiador a base de ácidos inorgánicos para eliminar restos de cemento, eflorescencias y salitre en construcción.
  • NEOGRES: Limpiador ácido perfumado pensado específicamente para la limpieza de juntas, donde suelen acumularse cal y suciedad mineral difícil de eliminar con un producto neutro.

Cuándo usar un limpiador alcalino

Los productos alcalinos, en cambio, son la opción correcta frente a suciedad de origen orgánico: grasa, aceite, proteínas o materia orgánica en general.

Su mecanismo de acción es la saponificación: rompen la estructura de la grasa y la convierten en algo soluble en agua.

A continuación exponemos algunos productos alcalinos de Neoquim:

  • NEOFOAM: Detergente alcalino clorado de alto poder espumante para higienizar suelos, paredes y equipos en industria alimentaria.
  • ELIMINADOR DE MOHO Y VERDÍN: Limpiador alcalino con derivados de cloro que, además de limpiar, tiene efecto higienizante sobre el moho y el verdín.
  • NEOGRAS FORTE: Desengrasante alcalino concentrado de alta formación de espuma, pensado para suciedad grasa más resistente en mantenimiento industrial.
  • PINAMON: Detergente amoniacal multiusos perfumado; el amoníaco es, igual que la sosa, una base, por lo que comparte ese mismo mecanismo de ataque a la grasa.

 

Cuándo usar un limpiador neutro

Entre ambos extremos existe un tercer grupo, pensado para cuando el objetivo no es atacar una suciedad agresiva, sino limpiar de forma habitual sin dañar la superficie ni generar residuos químicos innecesarios. Un producto de pH neutro no ataca metales, plásticos ni superficies delicadas, lo que lo hace ideal para limpieza de mantenimiento diario.

  • SUPERGRAS MAXI IA: Desengrasante multisuperficie de pH neutro, no inflamable ni peligroso, pensado para suciedad orgánica o pigmentaria moderada (hollines, cenizas, restos de caucho) sin necesidad de recurrir a un producto cáustico.
  • LIMPIADOR DE MOHO: Antimoho a pH neutro y sin compuestos clorados, formulado para poder usarse en interiores poco ventilados sin dejar olor ni reaccionar con otros materiales.

 

☣️El error que nunca debes cometer: mezclar ácido y cloro

 

Hay una regla que conviene memorizar y que no admite excepciones: nunca mezclar un producto ácido con uno que contenga cloro (como la mayoría de detergentes alcalinos clorados o la propia lejía). La reacción libera gas cloro, tóxico por inhalación incluso en pequeñas cantidades, y es una de las causas más habituales de intoxicación accidental en limpieza profesional.

Esto significa que, si en tu protocolo de limpieza usas un desincrustante ácido y un detergente clorado, deben aplicarse en pasos completamente separados, con un aclarado abundante entre uno y otro, y nunca deben almacenarse ni aplicarse mezclados o en el mismo recipiente.

 

En resumen:

Tipo de suciedad                                                                                   Tipo de producto 

Cal, óxido, sales, cemento                                                                                   Ácido 

Grasa, aceite, materia orgánica                                                                          Alcalino 

Suciedad ligera o mantenimiento diario, superficies delicadas                   Neutro

Combinación de varias, en superficies sensibles                                            Consultar compatibilidad antes de combinar 

 

Si no tienes claro qué tipo de suciedad predomina en tu instalación, o necesitas combinar varios tratamientos de forma segura, nuestro departamento técnico puede ayudarte a definir el protocolo correcto.

 


 

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