“Biocida” es una de esas palabras que se usan mucho y se entienden poco. Mucha gente lo asocia automáticamente con “desinfectante de hospital”, pero en realidad es un concepto mucho más amplio: cualquier producto destinado a destruir, repeler o controlar un organismo no deseado como: bacterias, hongos, algas, insectos, roedores …
Saber qué tipo de biocida necesitas, y por qué no sirve cualquiera para cualquier problema, te ahorra dinero y tratamientos ineficaces.
Qué es exactamente un biocida
Según el Reglamento (UE) 528/2012 sobre productos biocidas (BPR), un biocida es toda sustancia o mezcla destinada a destruir, contrarrestar o neutralizar cualquier organismo nocivo, ya sea por acción química o biológica.
La normativa clasifica los biocidas en distintos tipos de producto (PT), según su función y el ámbito de uso:
- desinfectantes de superficies,
- conservantes para líquidos industriales,
- productos para el tratamiento de aguas,
- plaguicidas,
- repelentes, etc.
Esto significa que un desinfectante de superficies y un conservante para un fluido de corte industrial son, en sentido estricto, dos biocidas distintos, pensados para organismos y entornos completamente diferentes.
Ocho formas de aplicar un biocida (con ejemplos reales)
1. Desinfección de superficies: El uso más conocido: eliminar bacterias, hongos y virus de superficies en entornos donde la higiene es crítica.
NEOVIRIC, el desinfectante concentrado bactericida, fungicida y viricida de Neoquim para áreas sanitarias, colectividades e instituciones, es un biocida de este tipo: actúa sobre microorganismos presentes en superficies ya limpias, no en líquidos ni en circuitos.
2. Conservación de fluidos industriales: Aquí el objetivo no es una superficie, sino un líquido que se degrada con el tiempo por la acción de bacterias y hongos. Es el caso de las taladrinas y aceites de corte en máquinas de mecanizado: sin protección, proliferan microorganismos que descomponen el fluido, generan mal olor y reducen su vida útil.
ACTICIDE 14, es un biocida formulado específicamente para este uso, tanto en dosis de choque como de mantenimiento preventivo.
3. Control microbiológico en depósitos de combustible: Un caso muy similar al anterior, pero en automoción y transporte: los depósitos de gasóleo y fuel oil también pueden desarrollar bacterias, lodos y gelatinas que obstruyen filtros e inyectores.
Para solucionar estos problemas en Neoquim contamos con dos soluciones:
BACTERPLUS-100, un biocida puro de acción inmediata para tratar o prevenir esta contaminación,
CETAPLUS BACTER, que combina esa misma acción biocida con la mejora de la combustión del gasoil.
4-Desinfección ambiental y por vía aérea: No todo se desinfecta frotando una superficie.
AIRE SANO DESCARGA TOTAL, es un desinfectante que actúa por vía aérea, eliminando bacterias y hongos en suspensión en espacios como vehículos, gimnasios, residencias o calzado deportivo, donde el contacto directo con cada superficie no es práctico.
5. Tratamiento de aguas (control de algas): En piscinas y tanques de agua, el problema habitual no son solo bacterias, sino también algas, que generan esa coloración verdosa tan característica.
ALGICIDA, es el producto formulado específicamente para el saneamiento y conservación del agua, evitando la formación de algas, hongos y gérmenes patógenos.
6. Control de moho, verdín y musgo en superficies exteriores: En fachadas, tejados, terrazos o suelos de piedra y hormigón, el problema no son bacterias en un líquido, sino hongos y algas que colonizan la superficie por la humedad y la falta de ventilación.
ELIMINADOR DE MOHO Y VERDÍN, es un limpiador alcalino a base de derivados de cloro que actúa como higienizante, eliminando los microorganismos responsables de estas manchas además de blanquear los cercos negros que dejan.
7. Control de plagas (insecticida-acaricida): Son los biocidas no solo combaten microorganismos: también controlan insectos y ácaros.
ACAR FORTE, insecticida-acaricida concentrado de amplio espectro capaz de eliminar, con una única dosis, desde pulgas y garrapatas hasta cucarachas, hormigas o carcomas, además de prácticamente todas las especies de ácaros.
8. Repelencia de insectos: Por último, no todos los biocidas buscan eliminar al organismo: algunos están diseñados para mantenerlo alejado.
LS REPEL, limpia superficies y suelos a la vez que crea una barrera que ahuyenta moscas, mosquitos, arañas, hormigas y otros insectos.
Ocho problemas, ocho soluciones distintas. Usar un desinfectante de superficies en el agua de una piscina, o un conservante de taladrinas en un depósito de combustible, no solo sería ineficaz: sería un uso fuera de lo que el producto está registrado y autorizado para hacer.
Por qué no todos los biocidas valen para todo
Cada biocida está formulado y registrado para un organismo objetivo y una matriz concreta (agua, superficie seca, aceite, etc.). Esto no es un capricho regulatorio: la eficacia de un biocida depende de cómo interactúa su principio activo con ese medio específico. Un producto eficaz en agua puede no penetrar correctamente en un fluido oleoso, y viceversa.
Por eso, antes de elegir un biocida conviene tener claro:
Qué organismo quieres controlar (bacterias, hongos, algas, virus).
- En qué medio se encuentra (superficie, agua, fluido industrial).
- Si el biocida está registrado para ese uso concreto, comprobando su ficha técnica y de seguridad.
¿No tienes claro qué biocida necesitas?
Recuerda que cada instalación tiene su propia combinación de organismos a controlar y condiciones de uso.
Si tienes dudas sobre qué biocida usar en tu instalación contacta con nuestro equipo técnico y te asesoramos sin compromiso.
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