El invierno tiene fama de ser la estación que más averías provoca en vehículos y maquinaria, pero el verano tiene sus propios puntos débiles: motores que se sobrecalientan en atascos o trayectos largos, sistemas de aire acondicionado que llevan meses sin revisarse, y depósitos de combustible que, con el calor y la humedad, son más propensos a desarrollar contaminación microbiológica.
Una revisión rápida antes de que llegue el pico de calor evita parones que, en una flota, siempre salen más caros que la propia revisión.
1. Refrigeración del motor: no es solo un tema de invierno
El líquido refrigerante no solo protege contra la congelación: también es lo que evita que el motor se sobrecaliente en pleno verano, especialmente en vehículos que circulan muchas horas, cargados o en ciudad. Un refrigerante degradado o con baja concentración pierde capacidad de transferir el calor del motor al radiador.
- FRISER 100: Anticongelante-refrigerante concentrado de Neoquim, protege en ambos sentidos: evita la congelación en invierno y el sobrecalentamiento en verano, además de proteger frente a la corrosión interna del circuito de refrigeración.
2. Aire acondicionado: revisarlo antes de necesitarlo
Si el aire acondicionado de un vehículo lleva meses sin usarse, es habitual que acumule humedad, bacterias y hongos en el evaporador, lo que se traduce en ese olor a humedad tan característico al encenderlo por primera vez en la temporada. Además de la molestia, es un problema que solo va a peor.
Para esta revisión, dos productos cubren cada parte del problema:
- GAS CLEANER: Disolvente de evaporación rápida para el lavado interno del circuito de aire acondicionado, especialmente útil tras una rotura de compresor o filtro, o en un cambio de gas refrigerante.
- AIR CLEANER: Limpiador higienizante que elimina los malos olores de filtros y conductos, pensado tanto para vehículos como para climatizadores fijos.
Revisar el aire acondicionado antes del verano, y no cuando ya hace calor y todo el taller tiene cola, es simplemente más práctico.
3. Combustible: el calor también pasa factura al depósito
La combinación de altas temperaturas y humedad ambiental favorece el desarrollo de bacterias y hongos en los depósitos de gasóleo, sobre todo en flotas con vehículos que pasan tiempo parados o con depósitos de almacenamiento de combustible en superficie.
El resultado son lodos y gelatinas que obstruyen filtros e inyectores, normalmente en el peor momento posible.
Neoquim cuenta con dos productos para realizar el tratamiento:
- BACTERPLUS 100: para tratar o prevenir esta contaminación,
- CETAPLUS BACTER: combina esa la acción de protección con una mejora de la combustión.
Checklist rápido antes del verano
– [ ] Revisar el nivel y la concentración del líquido refrigerante.
– [ ] Limpiar y desinfectar el circuito de aire acondicionado de cada vehículo.
– [ ] Tratar preventivamente los depósitos de combustible de la flota.
– [ ] Revisar mangueras y juntas del sistema de refrigeración.
Cada flota tiene su propia combinación de vehículos, kilometraje y condiciones de uso, pero la prevención siempre es la mejor solución en cualquier ámbito.
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